Elegir un foco detector de movimiento

La iluminación exterior es una parte esencial de la seguridad y el confort del hogar. Una de las soluciones más populares es el proyector con detección de movimiento, que combina ahorro energético, practicidad y disuasión de intrusos. Tanto si desea iluminar una entrada, un jardín, un garaje o un callejón, hay una serie de criterios técnicos y prácticos que debe tener en cuenta a la hora de elegir el proyector adecuado. Esta guía le ayudará a seleccionar el proyector con sensor de movimiento ideal para sus necesidades específicas.


¿Qué es un foco de detección de movimiento?

Un proyector con detección de movimiento es una luminaria de exterior equipada con un sensor capaz de detectar el movimiento en una zona definida. En cuanto se detecta una presencia, el foco se enciende automáticamente y se apaga tras un retardo programable una vez que el movimiento ha cesado. Esta automatización ofrece una serie de ventajas: menor consumo eléctrico, facilidad de uso sin intervención manual y un efecto disuasorio para los incautos.

Estos equipos están disponibles en una amplia gama de potencias, tecnologías de iluminación y tipos de detección, por lo que pueden utilizarse en una gran variedad de situaciones. Pueden instalarse tanto para aplicaciones residenciales como profesionales, con modelos adaptados a cada contexto.

Los diferentes tipos de detectores de movimiento

El rendimiento de un proyector de detección de movimiento depende principalmente de la tecnología de sus sensores. Comprender las diferencias entre los sistemas disponibles le permitirá elegir el que mejor se adapte a su situación.

Detector de infrarrojos pasivo (PIR)

El detector infrarrojo pasivo, comúnmente conocido como PIR (infrarrojo pasivo), es la tecnología más extendida en el mercado. Este sistema funciona captando las variaciones de la radiación infrarroja emitida por cuerpos calientes en movimiento, en particular humanos y animales. El sensor PIR no genera ninguna onda, simplemente "lee" los cambios térmicos en su campo de visión.

Los proyectores equipados con sensores PIR suelen ofrecer una excelente relación calidad-precio y una fiabilidad demostrada. Sin embargo, su sensibilidad puede verse afectada por condiciones meteorológicas extremas o por la presencia de grandes fuentes de calor en las proximidades. El alcance de detección suele variar entre 8 y 12 metros, con un ángulo de cobertura que oscila entre 140° y 240°.

Detector de microondas (radar)

Los detectores de microondas, también conocidos como detectores de radar o microondas, funcionan según un principio diferente. Emiten ondas electromagnéticas de alta frecuencia y analizan las variaciones de su reflexión para detectar el movimiento. Esta tecnología tiene la ventaja de poder penetrar ciertos materiales ligeros como la madera o el plástico, lo que permite instalar el sensor oculto a la vista.

Los sistemas de radar ofrecen una mayor sensibilidad y pueden detectar movimientos incluso en condiciones meteorológicas difíciles. Sin embargo, suelen ser más caros que los detectores PIR y pueden provocar disparos molestos si no se ajusta correctamente su sensibilidad.

Detector doble o mixto

Para optimizar la fiabilidad de la detección, algunos fabricantes ofrecen proyectores equipados con detectores que combinan las tecnologías PIR y de radar. Estos sistemas "duales" o mixtos requieren la confirmación simultánea de ambos sensores para activar la iluminación, lo que reduce considerablemente las falsas alarmas.

Esta solución es una elección acertada para zonas en las que la precisión de la detección es primordial, como entradas seguras o zonas sensibles. El coste adicional en comparación con los modelos PIR simples suele estar justificado por el aumento de la fiabilidad.

Los criterios técnicos esenciales para hacer la elección correcta

La selección de un foco de detección de movimiento no debe limitarse únicamente al tipo de sensor. Hay que tener en cuenta una serie de parámetros técnicos para que la iluminación se adapte a sus necesidades.

Potencia y flujo luminoso

La potencia del foco determina la intensidad luminosa suministrada, expresada en lúmenes (lm). Para el alumbrado exterior, los requisitos varían considerablemente en función de la superficie a cubrir y del uso previsto:

  • <500 a 1000 lúmenes: iluminación de acento para una pequeña terraza o puerta principal
  • <1000 a 2000 lúmenes: iluminación estándar para una entrada de vehículos, un garaje o un patio de tamaño medio
  • <2000 a 5000 lúmenes: iluminación intensiva para grandes superficies, aparcamientos o zonas que requieran la máxima visibilidad
  • Más de 5000 lúmenes : aplicaciones profesionales, almacenes, grandes espacios comerciales

Los proyectores LED han ido sustituyendo gradualmente a los modelos halógenos gracias a su mayor eficiencia energética. A modo de comparación, un foco LED de 20 W puede producir la luz equivalente a un halógeno de 150 W, consumiendo al mismo tiempo un 87% menos de energía.

Índice de protección (IP)

El índice de protección, designado por las letras IP seguidas de dos números, indica el nivel de resistencia del proyector a la entrada de sólidos y líquidos. Para las instalaciones exteriores, este índice es de vital importancia.

La primera figura evalúa la protección contra los sólidos:

  • 4: protección contra sólidos mayores de 1 mm
  • 5: protección contra el polvo
  • 6: totalmente estanco al polvo

La segunda cifra se refiere a la protección contra líquidos:

  • 4: protección contra salpicaduras de agua
  • 5: protección contra chorros de agua
  • 6: protección contra las marejadas
  • 7: protección contra la inmersión temporal

Para uso convencional en exteriores, una clasificación IP44 es la mínima aceptable. Para las zonas especialmente expuestas a la intemperie, opte por una clasificación IP65 o superior, que garantiza una impermeabilidad óptima contra el polvo y los chorros potentes de agua.

Alcance y ángulo de detección

El alcance de detección determina la distancia máxima a la que el sensor puede detectar el movimiento. Los modelos comunes ofrecen alcances de entre 8 y 15 metros, mientras que algunos proyectores profesionales pueden llegar a los 20 metros o más.

El ángulo de detección define la amplitud del campo de visión del sensor. Las configuraciones típicas incluyen :

  • <90° a 120°: para cubrir un área frontal limitada
  • <180°: ideal para montaje en pared sobre una fachada
  • <240°: para una cobertura panorámica, especialmente para el montaje en esquinas
  • <360°: para detectores montados en el techo o en postes

Es esencial elegir un ángulo que se adapte a la configuración de su espacio. Un ángulo demasiado ancho en una zona de mucho tráfico (callejón contiguo, calle muy transitada) puede provocar disparos molestos, mientras que un ángulo demasiado estrecho puede no cubrir toda la zona deseada.

Temperatura de color

La temperatura del color, expresada en Kelvin (K), influye en la atmósfera luminosa y en la reproducción cromática:

  • <2700-3000K (blanco cálido): luz suave, ambiente cálido, similar a la iluminación halógena tradicional
  • <4000-4500K (blanco neutro): luz natural, excelente reproducción cromática, adecuada para la mayoría de las aplicaciones
  • <5500-6500K (blanco frío): luz intensa, brillo máximo, ideal para aplicaciones de seguridad

Para uso residencial, el blanco neutro (4000K) suele representar el mejor compromiso entre confort visual y eficiencia. Las aplicaciones profesionales de seguridad suelen favorecer el blanco frío por su percepción de mayor luminosidad.

Ajustes y funciones

Los focos modernos con sensor de movimiento suelen disponer de una serie de ajustes para optimizar su funcionamiento:

Configuración del temporizador: establece el tiempo durante el que se enciende la luz tras la detección, normalmente de 10 segundos a 15 minutos. Un tiempo de retardo corto (de 30 segundos a 1 minuto) es adecuado para los pasos rápidos, mientras que un tiempo de retardo más largo es práctico para las zonas de trabajo.

Ajuste de la sensibilidad: permite ajustar la capacidad de respuesta del detector. Un ajuste de sensibilidad alto detectará animales pequeños y movimientos sutiles, mientras que un ajuste de sensibilidad más bajo limitará el número de falsos disparos.

Sensor crepuscular: esta fotocélula desactiva el foco cuando hay suficiente luz natural, evitando conmutaciones diurnas innecesarias. En algunos casos, el umbral de activación puede ajustarse, lo que permite adaptar el comportamiento según la estación y la orientación.

Modo de prueba: facilita la instalación al permitirle comprobar rápidamente la orientación y el alcance del detector con un tiempo de encendido reducido.

Las ventajas de un foco de detección de movimiento

La adopción de la iluminación de detección automatizada tiene muchas ventajas que justifican la inversión inicial.

Ahorro sustancial de energía

Encenderse sólo cuando es necesario reduce drásticamente el consumo eléctrico en comparación con la iluminación permanente. Combinado con la tecnología LED, este enfoque puede generar un ahorro energético superior al 90% en comparación con la iluminación halógena tradicional de funcionamiento continuo.

Para ilustrar la diferencia: un foco LED de 20 W que se encienda durante 2 horas al día consumirá unos 14,6 kWh al año, frente a los 1095 kWh de un halógeno de 150 W que esté encendido todo el tiempo. Esto se traduce en un importante ahorro económico, al tiempo que se reduce la huella medioambiental.

Comodidad y confort cotidianos

La iluminación automatizada elimina la necesidad de activar las luces manualmente, una ventaja especialmente valiosa cuando las manos están ocupadas o la movilidad es reducida. Podrá volver a casa o acceder a un garaje sin tener que andar a tientas en la oscuridad.

Esta característica también es muy valiosa para las personas mayores o con movilidad reducida, ya que reduce el riesgo de caídas debido a una iluminación inadecuada.

Mayor disuasión y seguridad

El encendido repentino de un potente foco es un elemento disuasorio reconocido para los intrusos. Por lo general, los ladrones prefieren los objetivos fáciles y evitan las viviendas con sistemas de iluminación automáticos, que aumentan considerablemente el riesgo de detección.

Además de actuar como elemento disuasorio, estos proyectores mejoran la seguridad de los residentes al iluminar las zonas de paso potencialmente peligrosas (escaleras, pendientes, obstáculos).

Durabilidad y bajo mantenimiento

Los proyectores LED modernos tienen una vida útil excepcional, que suele alcanzar entre 25.000 y 50.000 horas de funcionamiento. Gracias al encendido intermitente, esta longevidad significa décadas de uso sin sustitución.

La reducción de los ciclos de encendido y apagado en comparación con el uso intensivo también prolonga la vida útil de los componentes electrónicos integrados.

Desventajas y limitaciones a tener en cuenta

A pesar de sus numerosas ventajas, los focos de detección de movimiento tienen ciertas limitaciones que es necesario prever.

Posibles desencadenantes de molestias

Los detectores PIR pueden activarse en respuesta a movimientos no deseados: animales domésticos o salvajes, vegetación arrastrada por el viento, vehículos que pasan por un carril adyacente. Una colocación meditada y un ajuste adecuado de la sensibilidad pueden minimizar en general estos inconvenientes.

Las grandes variaciones de temperatura, sobre todo al descongelar superficies metálicas al sol, también pueden provocar falsas detecciones en sistemas PIR muy sensibles.

Posibles puntos ciegos

La configuración geométrica del lugar puede crear puntos ciegos no cubiertos por el detector. Un estudio preliminar del trazado, posiblemente complementado con pruebas durante la fase de instalación, permite identificar y corregir estas limitaciones.

La instalación de varios proyectores con ángulos de detección complementarios es a veces la solución para una cobertura óptima.

Mayor coste inicial

Un proyector de detección de movimiento de calidad representa una inversión mayor que un proyector convencional. Sin embargo, el ahorro energético conseguido y la durabilidad de los modernos equipos LED hacen que, por lo general, el sobrecoste pueda recuperarse en pocos años.

Instalación y cumplimiento de la normativa

La instalación de un proyector exterior con detección de movimiento exige el cumplimiento de estrictas normas eléctricas, sobre todo en Francia, donde la NF C 15-100 (la norma francesa elaborada por la AFNOR -Asociación Francesa de Normalización- que rige las instalaciones eléctricas de baja tensión en Francia) impone reglas precisas para las instalaciones exteriores.

Altura óptima de montaje

La altura de instalación influye directamente en la eficacia de la detección y la iluminación. Para un uso residencial estándar, una altura de 2 a 2,5 metros suele ser el compromiso ideal, ya que ofrece:

  • Rango de detección óptimo para personas
  • Iluminación eficaz de la zona afectada
  • Protección contra el vandalismo y la manipulación accidental

Para aplicaciones específicas que requieran un mayor alcance, se pueden prever montajes de hasta 3 ó 4 metros, teniendo cuidado de orientar el detector en un ángulo descendente adecuado.

Fuente de alimentación y circuito dedicado

Según la norma NF C 15-100, los circuitos de alumbrado exterior deben estar protegidos por un dispositivo diferencial residual de 30 mA y un disyuntor adaptado a la potencia instalada (generalmente 10A o 16A). Deben utilizarse cables adecuados para una instalación subterránea o en superficie.

Para instalaciones grandes o situadas a gran distancia de la centralita, puede ser una buena idea proporcionar un circuito dedicado para facilitar la gestión y el mantenimiento.

Orientación y ángulo de inclinación

La orientación del sensor afecta directamente a la zona de detección. Para maximizar la eficacia :

  • Elija una orientación perpendicular a las trayectorias de paso en lugar de frontal.
  • Evite apuntar el detector hacia fuentes de calor (salidas de aire, aparatos de aire acondicionado, chimeneas).
  • Despeje el campo de visión de cualquier obstrucción (vegetación densa, bajantes)
  • Incline el detector ligeramente hacia abajo para apuntar a la zona de detección deseada

La mayoría de los proyectores modernos tienen soportes ajustables que permiten afinar estos parámetros después de la instalación.

Respeto a los vecinos y contaminación lumínica

La legislación francesa regula la contaminación lumínica que puede afectar a los vecinos. Es aconsejable :

  • Oriente el foco de forma que se limite el deslumbramiento hacia las propiedades vecinas o la vía pública
  • Ajuste el tiempo de retardo para evitar una iluminación prolongada innecesaria
  • Intensidades favorables adaptadas a las necesidades reales

Las disputas vecinales sobre el alumbrado pueden llegar a los tribunales, por eso es tan importante instalar un alumbrado que respete el entorno.

Consejos prácticos para optimizar su instalación

Además de cumplir las normas, existen algunas prácticas recomendadas para sacar el máximo partido a su proyector de detección de movimiento.

Defina sus necesidades con precisión

Antes de realizar cualquier compra, identifique claramente :

  • Superficie a iluminar (en metros cuadrados)
  • Distancia máxima de detección requerida
  • Uso previsto (paso ocasional, zona de trabajo, disuasión)
  • Entorno (urbano, rural, exposición a los elementos)
  • La posible presencia de animales domésticos

Este análisis preliminar guiará sus elecciones técnicas y evitará la decepción de un equipo inadecuado.

Centrarse en la calidad y la certificación

Los proyectores baratos suelen fallar prematuramente y ofrecer un rendimiento decepcionante. Búsqueda de :

  • Certificaciones CE que acreditan el cumplimiento de las normas europeas
  • Una garantía del fabricante de al menos 2 años
  • Marcas reconocidas en iluminación
  • Materiales de calidad (carcasa de aluminio o policarbonato reforzado)

Invertir en equipos de calidad significa una mayor fiabilidad y una vida útil más larga, lo que hace que el coste adicional inicial se amortice rápidamente.

Pruebe y ajuste gradualmente

Tras la instalación, permítase unos días de observación para :

  • Compruebe que no hay disparadores molestos
  • Ajuste la sensibilidad si es necesario
  • Optimizar el tiempo de retardo en función del uso real
  • Ajuste la orientación para cubrir perfectamente la zona deseada

No dude en realizar estos ajustes por etapas, observando los resultados de cada modificación.

Mantenimiento mínimo pero esencial

Aunque los proyectores LED requieren poco mantenimiento, unos sencillos pasos pueden prolongar su vida útil:

  • Limpieza semestral del reflector y el sensor con un paño suave
  • Comprobación anual de la estanqueidad de juntas y cierres
  • Poda de la vegetación que pueda dificultar la detección
  • Inspección visual del cableado montado en superficie

Combinar con otros dispositivos de seguridad

Para una seguridad óptima, el proyector con detección de movimiento se integra perfectamente en un conjunto coherente que incluye :

  • Cámaras de videovigilancia
  • Alarma antirrobo
  • Detectores de humo y monóxido de carbono
  • Iluminación permanente de baja intensidad (balizamiento)

Este enfoque integral maximiza el efecto disuasorio al tiempo que mejora la comodidad y la seguridad cotidianas.

Conclusión

La elección de un proyector con sensor de movimiento se basa en un análisis cuidadoso de sus necesidades específicas y en la comprensión de las características técnicas de los equipos disponibles. Entre los criterios esenciales figuran el tipo de detector, la potencia luminosa, el grado de protección, el alcance y el ángulo de detección y las funciones de ajuste que ofrece.

La tecnología LED es ahora la referencia indiscutible, ya que combina eficiencia energética, durabilidad y calidad de iluminación. Invertir en equipos de calidad que cumplan las normas vigentes y estén correctamente instalados garantiza satisfacción y tranquilidad durante muchos años.

No olvide que su instalación eléctrica exterior debe cumplir la normativa local sobre seguridad y contaminación lumínica. En caso de duda sobre la conformidad o la complejidad de la instalación, un electricista cualificado se encargará de que se realice según las normas profesionales más estrictas.

Con el foco adecuado y una instalación cuidadosa, se beneficiará de una iluminación automática eficaz, económica y segura, que mejorará significativamente el confort y la protección de su hogar.

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Preguntas más frecuentes

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Los proyectores LED de calidad tienen una vida útil de entre 25.000 y 50.000 horas de funcionamiento efectivo. Con un uso medio de 2 a 3 horas al día gracias a la detección de movimiento, esto se traduce en 20 a 40 años de uso. Esta longevidad excepcional es una de las principales ventajas de la tecnología LED frente a las antiguas bombillas halógenas, que debían sustituirse cada 1 ó 2 años. La vida útil real también depende de la calidad de fabricación, las condiciones ambientales y el cumplimiento de las temperaturas de funcionamiento recomendadas.

Sí, pero sólo ligeramente. El detector de movimiento y su electrónica de gestión necesitan una fuente de alimentación permanente para vigilar la zona de forma continua. Este consumo de energía en modo de espera varía generalmente entre 0,5 y 2 vatios según el modelo. A lo largo de un año, esto representa un consumo de 4 a 17 kWh, un coste insignificante comparado con el ahorro conseguido gracias a la iluminación automatizada. Los modelos más recientes optimizan el consumo de energía en modo de espera gracias a circuitos electrónicos más eficientes.

Hay varias formas de limitar los desencadenantes de las mascotas. En primer lugar, reduzca la sensibilidad del detector utilizando el ajuste previsto. En segundo lugar, oriente el sensor de modo que su parte inferior no cubra las zonas por las que suelen moverse sus animales. Los detectores inmunológicos para animales, especialmente diseñados para ignorar pequeños movimientos, son una opción más sofisticada. Por último, aumente la altura de montaje del foco para reducir la sensibilidad al movimiento del suelo. Puede ser necesario llegar a un compromiso entre la prevención de disparos molestos y el mantenimiento de una detección eficaz de las personas.

Aunque menos habitual, la instalación en interiores de proyectores con detección de movimiento resulta interesante en determinadas situaciones: garajes, sótanos, pasillos, locales técnicos o comerciales. Para uso en interiores, un índice IP20 suele ser suficiente, excepto para estancias húmedas como cuartos de baño, donde se requiere un índice IP44 como mínimo. Elija modelos con ajuste fino de la sensibilidad para evitar molestos tropiezos en las zonas habitadas. El tiempo de retardo puede reducirse (de 30 segundos a 1 minuto) para pasos puntuales. Esta solución es especialmente económica y práctica para espacios con ocupación intermitente.

Los proyectores con sensores integrados son la solución más sencilla y económica. El sensor y el conjunto de iluminación forman una sola unidad, lo que facilita la instalación y reduce el cableado. Son ideales para la mayoría de las aplicaciones domésticas. Los sistemas con sensores independientes ofrecen una mayor flexibilidad: el sensor puede colocarse independientemente del foco para optimizar la zona de detección, y un solo sensor puede controlar varios focos simultáneamente. Esta configuración es ideal para instalaciones complejas, grandes superficies o cuando la ubicación ideal del sensor no coincide con la del proyector. El coste adicional y la complejidad de la instalación se justifican principalmente en contextos profesionales o para grandes propiedades.

Los proyectores con un grado de protección IP65 o superior funcionan perfectamente con lluvia, nieve y temperaturas bajo cero. Sin embargo, el alcance de los detectores PIR puede verse ligeramente reducido en caso de nevadas intensas o lluvias muy fuertes, ya que la precipitación forma una pantalla parcial. Los detectores de radar se ven menos afectados por estas condiciones meteorológicas. Algunos modelos de gama alta incorporan algoritmos de compensación meteorológica para mantener un rendimiento óptimo. La acumulación de nieve o hielo en el sensor puede interferir temporalmente en la detección; un lugar protegido o una limpieza ocasional solucionan este problema. La resistencia a la intemperie es uno de los criterios de calidad esenciales a la hora de seleccionar un proyector de exterior.

Para alguien acostumbrado al bricolaje eléctrico, la instalación de un foco detector de movimiento suele llevar entre 1 y 3 horas, dependiendo de la complejidad de la conexión eléctrica y de los trabajos de fijación necesarios. Si ya existe suministro eléctrico en el lugar previsto, el tiempo de instalación se limita a fijar el soporte, conectarlo y ajustar la configuración. Crear una nueva conexión eléctrica desde el cuadro eléctrico puede prolongar considerablemente la operación (de 4 a 6 horas), sobre todo si es necesario tender cables subterráneos. Para una primera instalación o si tiene dudas sobre la conformidad eléctrica, recurrir a un electricista profesional le garantiza una instalación segura y conforme a las normas vigentes. El tiempo de intervención profesional será similar, pero incluirá la garantía de diez años.

El mercado ofrece proyectores solares con detección de movimiento, que incorporan un panel fotovoltaico y una batería recargable. Estas soluciones autónomas tienen la ventaja de no necesitar conexión eléctrica, lo que facilita su instalación en zonas alejadas de una fuente de alimentación. Sin embargo, sus prestaciones son generalmente inferiores a las de los modelos alimentados por la red eléctrica: potencia luminosa más limitada (rara vez supera los 1.000 lúmenes), autonomía dependiente de la luz solar, duración limitada de las pilas (de 3 a 5 años). Estos proyectores alimentados por energía solar son adecuados para aplicaciones de iluminación auxiliar o balizamiento, pero resultan insuficientes para la iluminación de seguridad primaria. Los modelos híbridos, que combinan la energía solar y el respaldo de la red eléctrica, ofrecen un compromiso interesante en determinadas situaciones.

La sensibilidad suele ajustarse mediante un potenciómetro situado en la carcasa del proyector. Comience situando el cursor en la posición central. A continuación, pruebe la detección desplazándose por la zona cubierta a diferentes distancias y velocidades. Si el proyector se dispara con demasiada facilidad (viento, animales pequeños, vegetación), reduzca gradualmente la sensibilidad. Por el contrario, si la detección es insuficiente o demasiado tardía, aumente la sensibilidad. Realice estos ajustes en pequeños incrementos, probando cada vez que haga un cambio. La sensibilidad óptima permite detectar a una persona a la distancia deseada ignorando los movimientos que interfieren. Algunos modelos recientes ofrecen modos preprogramados (estándar, a prueba de animales, alta sensibilidad) para simplificar esta configuración. Tenga en cuenta que las condiciones meteorológicas pueden afectar a la detección, por lo que es posible que deba ajustar la configuración en función de la estación del año.

Para la mayoría de las aplicaciones residenciales (entrada, camino de entrada, garaje, terraza), un proyector con sensor de movimiento es una alternativa perfectamente viable y más económica que la iluminación permanente. Garantiza un desplazamiento seguro y el efecto disuasorio deseado, al tiempo que reduce drásticamente el consumo eléctrico. Sin embargo, ciertas situaciones justifican una iluminación permanente adicional: realce arquitectónico nocturno, terrazas utilizadas regularmente por la noche, negocios que requieren una visibilidad constante. Una solución intermedia consiste en combinar una iluminación permanente de baja intensidad (balizas LED de bajo consumo) con focos de detección para las zonas de paso. Esta configuración ofrece un nivel aceptable de comodidad y ambiente al tiempo que conserva las ventajas de ahorro y disuasión del sistema de detección. Las necesidades varían según el estilo de vida y las prioridades de cada persona; lo importante es adaptar la solución a su uso real en lugar de seguir un modelo estándar.