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La vivienda conectada al servicio de las personas mayores

El hogar conectado puede mejorar el confort, la seguridad y la autonomía de las personas mayores en su propio domicilio, siempre que se elija cada dispositivo en función de los riesgos a los que se enfrenta el usuario. Las medidas concretas son: iluminación anticaídas, teleasistencia, mandos accesibles, calefacción, control de acceso, alarmas y protección de la intimidad; además, estas instalaciones pueden financiarse mediante ayudas públicas.
Contenido
- ¿De qué manera contribuye la iluminación conectada a prevenir las caídas?
- Identificar los trayectos de riesgo
- Iluminar automáticamente los desplazamientos nocturnos
- Integrar la iluminación en el diseño de la vivienda
- ¿Cómo lograr que la teleasistencia a domicilio sea eficaz?
- Comprender cómo se activa una alerta
- Comprobar la respuesta y los límites de detección
- Comprobar la continuidad del servicio
- ¿Qué dispositivos conectados facilitan la vida cotidiana?
- Controle la iluminación y las persianas sin esfuerzo
- Adaptar la calefacción a los hábitos
- Recibir a los visitantes y gestionar los accesos
- ¿Cómo se puede proteger la vivienda sin perder fiabilidad?
- Elegir las alertas adecuadas para los riesgos
- Realizar un seguimiento de la actividad respetando la privacidad
- Proteger los datos y realizar pruebas de fallos
- ¿Qué ayudas financian la teleasistencia y las adaptaciones?
- Financiar las obras con MaPrimeAdapt'
- Evaluar la teleasistencia en el marco de la APA
- Distinguir la deducción fiscal de otras ayudas
¿De qué manera contribuye la iluminación conectada a prevenir las caídas?
Una caída en el domicilio sigue siendo un riesgo importante que hay que abordar en el caso de las personas mayores. La luz influye directamente en este riesgo: hace visibles los obstáculos, los escalones y los umbrales en el momento en que la persona se desplaza. Gracias a la domótica, la iluminación se enciende en el lugar adecuado y en el momento oportuno, sin necesidad de buscar un interruptor a oscuras.

Identificar los trayectos de riesgo
El diagnóstico comienza con las cifras. Según la CNSA (Caja nacional de solidaridad para la Autonomía), el 66 % de las caídas de las personas mayores se producen en el domicilio. Una de cada tres personas mayores de 65 años sufre al menos una caída al año. Según el plan nacional contra las caídas citado por la CNSA, estas caídas provocan más de 130 000 hospitalizaciones cada año. Además, provocan 10 000 fallecimientos al año.
- Información: la HAS (Alta autoridad Sanitaria) recomienda realizarle esta prueba a las personas mayores que sufren caídas repetidas.
- Desorden: muebles, objetos en el suelo y cables que obstaculizan los desplazamientos cotidianos.
- Distribución de la vivienda: escaleras, pasillos estrechos y distancia entre el dormitorio y el aseo.
En la práctica, los detectores de movimiento se colocan en las rutas reales que recorre el ocupante, no en un plano teórico. Un mueble puede ocultar su campo de detección, y un gato o un perro pueden provocar falsas alarmas. Por lo tanto, siga el recorrido de la persona durante un día antes de colocar los sensores.
Iluminar automáticamente los desplazamientos nocturnos
Una luz con sensor de movimiento se enciende en cuanto la persona se levanta. A continuación, un camino iluminado puede guiarla desde el dormitorio hasta el baño. Con un escenario de domótica, el sistema detecta el paso nocturno y enciende las luces del pasillo una tras otra. A continuación, las apaga tras un tiempo de espera, es decir, un intervalo de tiempo fijado de antemano.
La guía «MaPrimeAdapt’» de la anah (Agencia nacional de la Vivienda) menciona las luces de noche de pared con sensor de movimiento y los interruptores a los que se puede acceder desde la cama. Una vez realizada la instalación, la duración de la iluminación se puede modificar: puede prolongarla si la movilidad de la persona disminuye y sus desplazamientos se vuelven más lentos.
Integrar la iluminación en el diseño de la vivienda
La iluminación automática funciona con mayor eficacia cuando los pasillos están despejados y las alfombrillas están colocadas o retiradas. Una vivienda adaptada combina, además, varias adaptaciones, habitación por habitación, para reforzar la autonomía de su ocupante:
- Cuarto de baño: ducha adaptada, asiento de ducha, barras de apoyo y suelo antideslizante.
- Circulación: pasamanos a lo largo de los pasillos y las escaleras.
- Umbrales y escalones: tratamiento de los desniveles y mayor contraste visual para detectarlos.
- Acceso a la planta superior: salvaescaleras para cuando resulta difícil subir las escaleras.
Estas medidas y la iluminación se complementan mutuamente en aras de la seguridad. Por ejemplo, un contraste visual en el borde de un escalón solo resulta útil si el escalón está iluminado en el momento de pasar por él.
¿Cómo lograr que la teleasistencia a domicilio sea eficaz?
La teleasistencia añade una intervención humana a los dispositivos de la vivienda: hay alguien que responde cuando surge un problema. Este servicio contribuye a que las personas puedan seguir viviendo en su propio hogar, pero su eficacia depende de cada uno de los eslabones del proceso, desde el pulsador que lleva la persona hasta el procedimiento que se sigue tras la alerta.
Comprender cómo se activa una alerta
El dispositivo conecta a la persona mayor con un centro de atención mediante tres elementos: un activador, un transmisor instalado en la vivienda y un canal de comunicación. El servicio descrito en el portal público «Para las personas mayores» funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
El sistema de activación puede adoptar varias formas, que se elegirán en función de la configuración de la vivienda y los hábitos de la persona:
- Botón en la muñeca: una pulsera que permite llamar por uno mismo en caso de caída o malestar.
- Colgante: el mismo principio, pero para llevarlo alrededor del cuello.
- Detección automática: unos sensores detectan una caída sin que la persona realice ningún movimiento.
- Sistema instalado en la habitación: no es necesario llevar ningún accesorio a diario.
El sistema instalado en la habitación es adecuado para una persona que se olvida o se niega a llevar una pulsera. Por el contrario, el dispositivo que lleva puesto la persona la acompaña a todas partes, incluso al jardín, siempre que el alcance lo permita.
Comprobar la respuesta y los límites de detección
En cuanto se recibe una alerta, un operador comprueba la situación. En función de la gravedad, se pone en contacto con un familiar o con los servicios de emergencia. No obstante, la detección automática puede no detectar una caída lenta, controlada o desde poca altura; por lo tanto, el botón de llamada manual sigue siendo muy útil, incluso con los sensores.
Antes de ponerlo en funcionamiento, compruebe cuatro aspectos en la vivienda: el alcance del disparador en cada habitación, la audibilidad del transmisor, la calidad de la conexión y la accesibilidad real del botón. Una persona que padezca artrosis, por ejemplo, debe poder pulsar este botón sin dificultad.
Comprobar la continuidad del servicio
Conviene comprobar el funcionamiento de un sistema de teleasistencia en caso de corte de suministro eléctrico. Por lo tanto, es necesario comprobar la autonomía de las baterías, la lista de familiares a los que hay que avisar, el contrato de mantenimiento y el procedimiento previsto tras una alerta. Asegúrese de actualizar esta lista de contactos tan pronto como un familiar cambie de número o se mude.
La certificación NF Service: Asistencia a domicilio (sello francés de calidad del servicio) evalúa, entre otros aspectos, la instalación, las pruebas, el mantenimiento, la confidencialidad y la capacidad de respuesta. Su marco de referencia establece, para los servicios certificados, un objetivo de respuesta a distancia igual o inferior a 3 minutos. En lo que respecta al equipo, las normas europeas NF EN 50134-1, -2, -3 y -5 regulan el sistema, los activadores, la unidad local y las transmisiones. La norma NF EN 50134-7 establece directrices para la instalación, la respuesta y la gestión de riesgos.
¿Qué dispositivos conectados facilitan la vida cotidiana?
Más allá de la seguridad, los dispositivos conectados reducen las tareas pesadas: abrir las persianas, regular un radiador, acercarse a la puerta. Estos pequeños esfuerzos que se ahorran contribuyen al bienestar de las personas mayores y preservan su autonomía, siempre y cuando los mandos sigan siendo fáciles de usar.

Controle la iluminación y las persianas sin esfuerzo
Gracias a la domótica, la iluminación y las persianas se pueden controlar sin necesidad de desplazarse hasta cada interruptor. Existen varias formas de realizar un pedido:
- Aplicaciones móviles: control desde un smartphone o una tableta.
- Mando a distancia: un objeto cotidiano, sin pantalla ni contraseña.
- Asistentes de voz: basta con una frase para encender una luz.
La motorización de las persianas evita que una persona con movilidad reducida tenga que asomarse a la ventana, y se pueden programar para que se cierren a las horas que se elijan. Además, mantenga los interruptores físicos: el teléfono puede perderse y es posible que se olvide un código. Un periodo de iniciación también ayuda a la persona a familiarizarse con los mandos digitales.
Adaptar la calefacción a los hábitos
Un sistema de calefacción programable regula la temperatura habitación por habitación y en función de las diferentes horas del día. De este modo, se garantiza el confort térmico al despertarse en el dormitorio y, posteriormente, en el salón por la tarde. Durante una estancia en el hospital o en casa de un familiar, la programación también evita calentar innecesariamente una vivienda desocupada.
Algunos termostatos o radiadores conectados detectan si hay alguien en la habitación o desconectan la calefacción cuando se abre una ventana. El control remoto también ayuda a los cuidadores: un familiar puede corregir un ajuste incorrecto desde su teléfono, sin necesidad de desplazarse, lo que mejora la calidad de vida de todos.
DomeaShop recomienda calcular la potencia necesaria en función de la estancia: un radiador con poca potencia calienta mal, mientras que uno con demasiada potencia consume en exceso. A continuación, compruebe la compatibilidad con la aplicación o el asistente de voz que desee enLa selección de radiadores conectados y programables. Por último, mantenga un sistema de control local sencillo, que pueda utilizarse en caso de fallo de la aplicación o de la red.
Recibir a los visitantes y gestionar los accesos
Un videoportero conectado muestra al visitante en tiempo real en un smartphone y permite hablar con él antes de abrir, sin necesidad de acercarse a la puerta. La apertura por control remoto facilita la entrada de un cuidador autorizado o de un asistente a domicilio. Esta acogida tan acogedora se refleja enlos videoteléfonos conectados con apertura a distancia.
La diferencia radica en la configuración de los derechos de acceso: un error puede impedir el paso a una persona autorizada o permitir la entrada a alguien no deseado. Prevea una solución de apertura de emergencia en caso de corte de electricidad, batería descargada, pérdida del teléfono o fallo de la red.
¿Cómo se puede proteger la vivienda sin perder fiabilidad?
Las alarmas, los detectores de incidentes y los sensores de actividad refuerzan la seguridad del hogar. No obstante, es necesario que se adapten a los riesgos reales de la persona, que respeten su privacidad y que sigan funcionando en caso de avería.
Elegir las alertas adecuadas para los riesgos
Un sistema de alarma conectado consta de una central, detectores de movimiento o de apertura y una sirena. Dependiendo del modelo y de su configuración, envía una notificación a distancia, por ejemplo, al familiar que acompaña a la persona. También puede transmitir la alerta a una central de televigilancia.
El número de detectores depende de la superficie de la vivienda, de sus puntos de acceso y de las estancias que se deseen proteger. Puede comparar las composiciones enla gama de alarmas conectadas con avisos a distancia.
Los detectores de humo, de fugas de agua o de temperatura también avisan de un incidente doméstico. Desde el 13 de junio de 2025, el artículo R142-2 del código de la construcción y la vivienda (texto que establece las normas aplicables a las viviendas) exige la instalación de al menos un detector autónomo de humo por vivienda. Según Service-Public, este detector debe llevar el marcado CE y la referencia NF EN 14604.
Realizar un seguimiento de la actividad respetando la privacidad
Los sensores de presencia y de apertura detectan una ausencia de movimiento prolongada, sin necesidad de cámaras en el interior. También informan a un familiar sobre el estado de un dispositivo; por ejemplo, si se han abierto las persianas esta mañana. Antes de instalarlos, acuerde con la persona en cuestión qué sucesos activan una alerta, quién la recibe y el nivel de detalle que se transmite.
En función del nivel de protección que se desee, los sensores que no son de vídeo pueden monitorizar determinados sucesos de forma menos intrusiva que una cámara interior, siempre que sus capacidades sean suficientes para tal fin. Si, a pesar de todo, se instala una cámara, la CNIL (autoridad francesa de protección de datos personales) precisa que esta no debe grabar de forma permanente a los empleados mientras trabajan en su domicilio, como es el caso de una empleada doméstica.
Proteger los datos y realizar pruebas de fallos
Antes de la instalación, infórmese sobre los datos que se recopilan: su finalidad, el lugar y el plazo de conservación, los destinatarios y el procedimiento de supresión. Esta información permite comparar dos sistemas con las mismas funciones.
La CNIL recomienda cambiar las contraseñas predeterminadas, actualizar los dispositivos conectados y limitar los datos recopilados. Ciberdelincuencia.gobierno.fr (servicio público de asistencia frente a ciberataques) recomienda, además, proteger la red Wi-Fi y, si es posible, aislar estos dispositivos conectados del resto de la red doméstica.
En el caso de una alerta esencial, compruebe si el dispositivo depende de un router de Internet o de una única conexión. Desconecte el router durante una prueba: así sabrá cómo reacciona el sistema antes de que se produzca una avería real.
¿Qué ayudas financian la teleasistencia y las adaptaciones?
Existen tres medidas distintas que pueden reducir el gasto: «MaPrimeAdapt'» para las obras, la APA para determinados servicios y la deducción fiscal por servicios a domicilio. Cada uno tiene sus propias condiciones, y un mismo gasto no tiene por qué cumplir las tres.
Financiar las obras con MaPrimeAdapt'
Desde el 1 de enero de 2024, «MaPrimeAdapt'» es la ayuda principal de la Anah para adaptar una vivienda a la pérdida de autonomía. Siempre que se cumplan los requisitos de recursos económicos, se puede acceder a ella a partir de los 70 años sin necesidad de cumplir ningún requisito relacionado con la escala GIR (escala que mide el grado de dependencia del 1 al 6). También se aplica a las personas de entre 60 y 69 años, siempre que cumplan los requisitos del GIR o tengan un grado de discapacidad de al menos el 50 %. La ayuda cubre el 70 % de los gastos de los hogares con ingresos muy bajos y el 50 % de los de los hogares con ingresos bajos, hasta un límite de 22 000 € (sin IVA) en gastos subvencionables. Las obras en cuestión incluyen una ducha a ras de suelo, una silla salvaescaleras, persianas enrollables eléctricas o adaptaciones para facilitar la circulación. Según France Rénov' (servicio público de renovación), una instalación de domótica general no está cubierta por este concepto en sí mismo. El proceso sigue un orden concreto: un asistente del promotor (asesor obligatorio que acompaña el proyecto), un diagnóstico, un proyecto con presupuesto y, a continuación, la presentación de la documentación. Las obras no comenzarán hasta que se haya tomado la decisión.
Evaluar la teleasistencia en el marco de la APA
La prestación personalizada para la autonomía en el hogar Se aplica a las personas de al menos 60 años, que residan en Francia de forma estable y regular y que hayan sido clasificadas en los niveles GIR 1 a 4. Tras evaluar sus necesidades, se puede incluir un servicio de teleasistencia en su plan de asistencia. En 2026, según la CNSA y la DGCS (Dirección general de cohesión Social), los límites máximos mensuales de este plan son los siguientes:
- GIR 1: 2 080,33 €.
- GIR 2: 1 682,30 €.
- GIR 3: 1 215,99 €.
- GIR 4: 811,52 €.
Estas cantidades son, únicamente, límites máximos: no se abonan automáticamente ni están destinadas exclusivamente a la teleasistencia. Según el portal público «Para las personas mayores», la resolución se emite, a más tardar, dos meses después de la presentación de una solicitud completa. Por lo tanto, presente la solicitud tan pronto como surja la necesidad.
Distinguir la deducción fiscal de otras ayudas
El código laboral clasifica la teleasistencia y la videoasistencia como actividades de servicios a las personas. Las prestaciones que cumplan los requisitos legales podrán, por lo tanto, dar derecho a la deducción fiscal correspondiente.
Según la Urssaf, esta deducción fiscal representa el 50 % de los gastos subvencionables. El código general de impuestos establece un límite máximo general de 12 000 € en concepto de gastos, sin perjuicio de los límites máximos específicos aplicables. Conserve los certificados fiscales que le haya enviado el proveedor para su declaración.
Preguntas más frecuentes
La tienda domeashop le ofrece una lista de preguntas y respuestas correspondientes a las preguntas más frecuentes relacionadas con el tema y los productos tratados en este artículo. Si no encuentra la respuesta a su pregunta, póngase en contacto con nosotros y nuestros especialistas estarán encantados de responderle.
Se puede instalar una silla salvaescaleras en una escalera ya existente para acceder a la planta superior. Una rampa o un sistema que facilite el paso por los escalones resuelve un problema de acceso a la vivienda. Según el ministerio responsable de la vivienda, una vivienda que cumpla con la normativa de accesibilidad no tiene por qué estar adaptada a las necesidades concretas de su ocupante.
Según Service-Public, un GIR 5 o 6 no da derecho a la APA a domicilio: se pueden solicitar otras ayudas, en particular a la caja de pensiones. Siempre que se cumplan los requisitos de recursos económicos, MaPrimeAdapt' sigue estando disponible a partir de los 70 años, sin necesidad de cumplir ningún requisito relativo al GIR.
No. La elegibilidad de las obras para MaPrimeAdapt', la inclusión de un servicio de teleasistencia en un plan de ayuda APA y su elegibilidad para la deducción fiscal se rigen por tres mecanismos distintos. Cada uno se analiza por separado.
No. La domótica y la teleasistencia complementan los servicios de asistencia a domicilio y a los cuidadores familiares. Un sensor tampoco sustituye a la adaptación de la vivienda, la actividad física ni la detección del riesgo de caídas.
